¡Hola mundo!

Welcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!

Publicado en Sin categoría | 1 comentario

MUDANZA

 
 
 
 
Publicado en Sin categoría | 1 comentario

MIEDOS. Tres

Doctores, hospitales, enfermeras, inyecciones… No duele, me dicen ¿Cómo no va a doler si nada más de pensarlo ya tiemblo y estoy al borde del llanto? Y en cuanto sucede, el olvido automático: un mecanismo de defensa, por salud mental.
Publicado en Sin categoría | 1 comentario

MIEDOS. Dos

 
Le temo a los espejos. No me reconozco en ellos. Hay algo de mentira, de mentira cruel que no me permite tratarlos con indiferencia.
Y algo más ocurre, en los espejos algo se mueve fuera de nuestra mirada, algo fuerte, maligno, violento, algo que saldrá alguna vez y traerá consigo la muerte.
Aunque lo que sucede es que espejo y yo nos fingimos. Puedo estar frente a él un minuto y sonreir, él se comporta y copia fielmente mis movimientos sin ir más allá.
Pero no me fío.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Libertarian Left

 
Del blog de Salvador Leal:
 
Según The Political Compass, soy Libertarian Left.
 
¿alguien se sorprendió?
Publicado en Sin categoría | 1 comentario

MIEDOS. Uno

 
Le temo a la oscuridad. Desde la que habita en el alhajero hasta la que forma una noche sin luna en la sierra. A esa negritud que transforma los pasillos, a la que se instala en la habitación al concluir el día.
No sé desde cuándo le temo a la oscuridad. Hubo en tiempor en que pude dormir sin una lámpara a mi lado. Creo. Supongo. No lo recuerdo con exactitud. Pero aún entonces le temía a la oscuridad. No podía ir a la cocina por un vaso de agua a mitad de la noche. Peor aún, en casa de mi abuela, de mi tía, no podía ir al baño porque para eso había que atravesar cuartos y pasillos oscurísimos, donde seguramente algo se ocultaba y esperaba que pasara a su lado para saltarme encima.
Incluso, cuando de pequeña debía ponerme un suéter cerrado, había segundos horribles en los que no podía respirar, esos segundos en que todo desaparecía y yo quedaba indefensa bajo la oscuridad del suéter. Ahora, túneles, cuevas, son difíciles para mí. Me preguntan si tengo claustrofobia. Tal vez. Pero lo peor de esos lugares no es lo estrecho sino la oscuridad.
Es difícil dormir conmigo, generalmente los demás prefieren, incluso necesitan, dormir a oscuras. Una noche, mi mamá y yo fuimos de viaje. A la hora de dormir, claro, tenía yo la luz prendida, le pedí, no la apagues hasta que me duerma, ella esperó. Yo estaba soñando que iba a trabajar a los juzgados y tenía que ir de una audiencia a otra; de pronto, se iba la luz en el edificio y me dio mucho miedo, ya no sabía dónde estaba ni quién estaba a mi lado y desperté angustiada: mi mamá había apagado la luz y la oscuridad había entrado hasta mis pesadillas. Prendí la televisión.
Publicado en Sin categoría | 1 comentario

DERROTA

 
Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio y ya quiero irme
          (creyendo que mudarme es una solución)
que he sido negado anticipadamente y ayudado
          de manera humillante y escarnecido por los más aptos
 
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo
que creí que mi padre era eterno
          que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré formar nunca un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
qe poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontré nunca quien me soporte
 
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante
            seré muchas veces más burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros
            más aletargados que yo ("Usted es muy quedado,
            avíspese, despierte")
que no podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas
            y por otras cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París
            ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
            que siempre babeo sobre mi historia
 
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí
            y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
 
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
 
 
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico
            aunque a ciertas horas haya sido humilde
            hasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común
            y nada he logrado
que nunca usé corbata
            que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme,
            barrer todo y crear de mi indolencia, mi flotación, mi extravío una
            frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para
            seguir burlándome de los otros y de mí hasta
            el día del juicio final.
 
                                   (Rafael Cadenas, Derrota)
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario